Dieta japonesa y mediterránea, el secreto para la longevidad

dieta japonesa

Un reciente estudio del Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal) ha puesto de nuevo sobre la mesa los factores que potencian la longevidad del ser humano. La conclusiones de este trabajo han determinado que factores como el contacto con la naturaleza, aunque sea en entornos urbanos, y la buena alimentación reducen el riesgo a morir prematuramente y ayudan a que los últimos años de nuestra vida sean más intensos y con mayor calidad de vida.

Dentro de las cifras de esperanza de vida, Japón sigue siendo líder en longevidad, con una media de 86 años (87 en el caso de las mujeres y 81, en el de los hombres). Le siguen de cerca España y Suiza, con 84 y 83 años respectivamente de media, y Australia y Singapur, que comparten la tercera plaza con 82,9 años de media. Los expertos coinciden en que la buena posición de Japón y España tienen que ver con su dieta. Tanto en el caso del país del sol naciente como en el de nuestro país, aunque se esté abandonando poco a poco la cocina tradicional en favor de alimentos ultraprocesados nada recomendables, la cultura gastronómica continúa ofreciendo un seguro de vida a quien se sabe aprovechar de todo lo bueno que ofrece.

Desde hace varias décadas, científicos de todo el mundo han estudiado los secretos de la longevidad de los japoneses y se han fijado en concreto en su dieta, uno de los elementos que más les diferencia del resto del mundo. Muchas de las investigaciones se centraron en la región de Okinawa donde, además de tener la esperanza de vida más elevada del mundo, tienen un estado de salud extraordinario. La mayoría de sus habitantes tienen controlado su peso, tienen un aspecto mucho más juvenil, mantienen mucha energía y registran una incidencia muy baja tanto de enfermedades cardiovasculares como de cáncer, incluido el de estómago, muy común entre el resto de japoneses.

La dieta japonesa, rica en proteinas y con casi ninguna grasa saturada en su día a día, es perfecta para la mantener la salud a medio largo plazo. El consumo moderado de carne roja, la alta prevalencia de pescados azules y de verduras, así como de arroz y legumbres hace que el bento, el recipiente tradicional en el que comen los japoneses fuera de casa, sea uno de los más compensados nutricionalemnte del mundo.

Muchos expertos destacan los beneficios de traer a otras culturas culinarias las cosas buenas de la cocina japonesa. Nosotros en Kōmori, donde trabajamos con una intersección entre la cocina japonesa y los productos mediterráneos, no podemos hacer más que aplaudir esta recomendación y hacerla nuestra. ¡Por muchos años!

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