Mochi, el pastel de arroz que no falta en el Año Nuevo japonés

mochi

Con la llegada del Año Nuevo, en Japón también aparecen sobre la mesa platos de todo tipo típicos de estas fiestas. En el país nipón el cambio de año es una de las festividades más señaladas y es normal que se celebre con todo tipo de comidas para degustar en familia. Uno de ellos es el tradicional ‘mochi’, un pastel de arroz que se consume los doce meses pero que es uno de los emblemas del postre el último día del año.

El mochi es la base de gran cantidad de dulces y postres tradicionales japoneses como el ‘dango’, una masa coloreada, redonda y rellena, que se sirve en un palo a modo de brocheta, junto al té; el ‘wagashi’, una golosina tradicional que se suele servir también como acompañamiento al matcha; el ‘mochi-gashi’, dulce japonés tradicional; o el ‘daifuku’, una esfera suave con base de mochi y que esconde en su interior un relleno dulce hecho generalmente de anko (la pasta de judías dulces típica de los ‘dorayaki’) o de ‘shiro-an’ (pasta blanca realizada con soja), aunque puede llevar mermeladas de varias frutas.

Al ser un plato icónico del Año Nuevo japonés, decenas de platos que se prueban en estas fechas en su gastronomía usan esta pasta como base, tanto dulces como sopas reconstituyentes. Una de ellas es el ‘zōni’, una sopa que tiene sus raíces en la cultura samurái y que combina mochi, verduras y alimentos secos, encontrándose multitud de variedades e ingredientes secundarios en función de cada una de las prefecturas japonesas. Otro de los platos más tradicionales es el ‘kinako mochi’, que se hace tradicionalmente en Año Nuevo para atraer la buena suerte y que consiste en asar el mochi sobre una plancha para sumergirlo después en agua y cubrirlo finalmente con azúcar y harina de soja (‘kinako’).

Otro de los clásicos de las mesas japonesas estos días es el ‘kagami mochi’, un plato hecho a partir de ‘mochi’ y que sirve de decoración. Tradicionalmente se rompe y se come en un ritual llamado ‘kagami biraki’ (apertura del espejo). Suele estar compuesto por dos piezas redondas de ‘mochi’, la menor puesta sobre la mayor formando una especie de vasija redondeada, y una naranja agria japonesa, con una hoja pegada encima.

* Imagen superior: ‘daifuku’ de coco con cobertura de cacao, uno de los postres con los que deleitarse con el ‘mochi’ en Komori.

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