El sushi de la eterna juventud

sushi

Recientemente la mujer más vieja del mundo dijo que el secreto de la longevidad es comer sushi y dormir. Misao Okawa, que nació en Osaka en 1898, recomendó el nigiri de caballa el día que cumplió 116 años. Son muchos los estudios que sostienen que la dieta tradicional japonesa basada en alimentos bajos en grasas y abundantes en proteínas vegetales es un factor determinante en la alta esperanza de vida de este pueblo. Los japoneses están entre los grupos más saludables a nivel mundial gracias al consumo de productos de la soja, arroz, pescado y muchas variedades de algas marinas.

Japón tiene la mayor proporción centenarios del planeta y las islas de Okinawa, al sur del archipiélago, concentran la mayor proporción de centenarios del país. Esta región ha sido estudiada desde hace décadas, sus habitantes no sólo albergan la esperanza de vida más elevada del mundo también una salud fuera de lo común. En concreto, en el pueblo de Ogimi reside la población más longeva del mundo. En este municipio de Okinawa viven unos 3.500 habitantes, unas 90 personas registran 100 años o más.

El Okinawa Centenarian Study, de la mano del gerontólogo Makoto Suzuki, se dedica a investigar por qué los habitantes de esta región son tan longevos y tienen una incidencia tan baja en enfermedades cardiovasculares y cáncer. Los investigadores estadounidenses Craig y Bradley Willcox, que también colaboran con este instituto, han continuado el trabajo de divulgar los beneficios de la alimentación de esta isla japonesa con el best seller ‘El Programa Okinawa’.

Según el doctor Craig Willcox los okinawenses “comen de media tres raciones de pescado a la semana, muchos cereales integrales, verduras y soja, más tofu y algas kombu que nadie en el mundo, y calamares y pulpo, que son ricos en taurina, algo que podría explicar sus bajas tasas de colesterol y presión sanguínea”.


El doctor Bradley Willcox habla sobre la longevidad de los habitantes de Okinawa (Japón).

En el envejecimiento influyen multitud de factores, no sólo es una cuestión de alimentación, está presente la genética la cada persona, la vida que se ha llevado, el carácter, el ejercicio físico, el clima, los servicios sanitarios, el relax, etcétera. Sin embargo, la dieta es uno de los factores más importantes. En Japón hablan en primer lugar de la moderación a la hora de ingerir alimentos, es el precepto de origen confuciano conocido como ‘hara hachi bu’: “come despacio hasta llenar el estómago al 80%”.

En la conocida como dieta Okinawa se da preferencia a las frutas y hortalizas, las algas el arroz, el maíz y el pescado, especialmente salmón y atún, ricos en ácidos grasos omega 3, y se intenta reducir la carne roja y los huevos. Asimismo no faltan el té, rico en antioxidantes. Aunque el producto estrella de la gastronomía okinawense es el pepino amargo ‘goya’, que contienen propiedades preventivas contra el cáncer y la diabetes.

Comparte: